Recordatorio – Embargo de créditos comerciales

Recordatorio – Embargo de créditos comerciales

Queremos recordarles la obligación de atender correctamente los embargos de créditos comerciales de proveedores o deudores en general, que recibimos con cierta habitualidad en nuestras empresas:

La Agencia Tributaria está detectando transacciones entre pagador y deudor tras la notificación del embargo de créditos comerciales al primero de ellos. Esta práctica la consideran bastante para aplicar lo dispuesto en el artículo 42.2 de la Ley General Tributaria que viene a establecer que son responsables solidarios del pago de la deuda tributaria pendiente y, en su caso, del de las sanciones tributarias, incluidos el recargo y el interés de demora del período ejecutivo, cuando procedan, hasta el importe del valor de los bienes o derechos que se hubieran podido embargar o enajenar por la Administración tributaria, las siguientes personas o entidades que por culpa o negligencia, incumplan las órdenes de embargo.

Por si no los conoce, este tipo de embargo, que el Reglamento General De Recaudación (artículo 81) llama “de créditos, efectos y derechos realizables en el acto o a corto plazo”, se materializa mediante la presentación de una diligencia a la persona o entidad deudora del apremiado, comunicándole que al vencimiento del crédito debe ingresar su importe -o el de la deuda apremiada, si es inferior- a favor del Tesoro Público, y apercibiéndole que desde ese momento no tiene carácter liberatorio el pago que realice al obligado. Si el crédito consiste en pagos sucesivos, estos se ingresarán en el Tesoro hasta cubrir el importe de la deuda apremiada. Si existe garantía la diligencia se notifica, además, al garante y/o al poseedor del bien ofrecido en garantía.

En la práctica, el embargo de créditos comerciales, puede dar a lugar a una infinidad de situaciones, pues es habitual en la actividad económica comercial la concesión de créditos a los clientes, bien a través de fórmulas de simple aplazamiento del pago a 30/60 días, etc., bien a través de créditos incorporados a títulos valores como pueden ser pagarés o letras de cambio, o incluso de contratos de factoring o de cesión de créditos. Además, la norma habla de créditos en general y no explicita su alcance, dando lugar a situaciones en las que cualquier transacción nueva entre deudor y pagador sea perseguida por la Administración, quien considera aquel primer crédito embargado como infinito y subsumible en la nueva operación, sin atender a la verdadera naturaleza jurídica de la misma.

Por ello, si no puede atender una orden de embargo por cualquier causa (por ejemplo, por inexistencia del crédito por haber sido ya abonado o por haber devuelto la mercancía, acuerdo de aplazamiento del pago, etc.), debe aportar las pruebas suficientes para que los órganos de recaudación no consideren que ha desatendido dicha orden, y recordar que cualquier pago posterior al deudor podrá ser considerado por la Administración como un incumplimiento de sus obligaciones.

En caso de duda, pónganse en contacto con nuestros profesionales quienes le asesorarán de manera personalizada.

 

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