Cuestiones prácticas de derecho procesal civil

Cuestiones prácticas de derecho procesal civil

NOTA TÉCNICA PROCESAL Nº 1/2020

Cómo recurrir las resoluciones referidas a la admisibilidad de la prueba en la audiencia previa

Introducción Tal y como señala el artículo 414 de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil (en adelante e indistintamente LEC o Ley procesal), entre las diversas finalidades[1] atribuidas a la audiencia previa del procedimiento ordinario, se encuentra “proponer y admitir la prueba”.

En relación a la proposición de los medios de prueba, debemos remitirnos, necesariamente y en primer lugar, a lo dispuesto sobre el particular en los artículos 284 y 429 de nuestra Ley procesal, que se exigen su proposición de forma verbal -sin perjuicio de la obligación de las partes de aportar en el acto escrito detallado[2] de la misma, que puede ser completado durante el propio acto de la audiencia-, con la debida separación y con la consignación del domicilio[3] o residencia de aquellas personas que debieran ser citadas por el propio órgano jurisdiccional.

Una vez propuesta así la prueba por las partes, el Juzgador habrá de resolver sobre su admisión o inadmisión[4], pudiendo suceder que Su Señoría resuelva denegando alguna de las pruebas propuestas o bien admitiendo prueba propuesta por la contraparte, con la que estuviéramos disconformes.

En cualquiera de las dos situaciones anteriormente enunciadas, esto es, la inadmisión de mi prueba o la admisión de prueba de la parte contraria, la LEC prevé la posibilidad de recurrir oralmente dicha resolución, en un intento de que el Juzgador reconsidere su decisión y reponga la misma en el sentido deseado.

Así, el artículo 285.2 de la LEC recoge, expresamente, que “contra la resolución que admita o inadmita cada una de las pruebas sólo cabrá recurso de reposición, que se sustanciará y resolverá en el acto y, si se desestimare, la parte podrá formular protesta al efecto de hacer valer sus derechos en segunda instancia”.

Lógicamente, para que el recurso formulado pueda llegar a ser acogido por Su Señoría resulta esencial su debida interposición en tiempo y forma, tal y como detallaremos a continuación.

¿Cuándo se ha de formular el recurso de reposición? El recurso de reposición deberá interponerse tras la proposición de los medios de prueba por las partes y, necesariamente y de estimarse oportuno, una vez que el Juzgador se haya pronunciado respecto a qué prueba es admitida y qué prueba inadmite, pues sin conocer su decisión al respecto, resulta imposible denunciar la existencia, a nuestro juicio, de una errónea resolución sobre la admisión o inadmisión de la prueba.

¿Y la protesta? Por su parte y a los efectos de hacer valer el derecho a dicha prueba en segunda instancia, la parte perjudicada por la resolución habrá de formular su protesta tras conocer la decisión -obviamente desestimatoria- del Juzgador en relación al recurso de reposición planteado. Carece de todo sentido formular protesta cuando Su Señoría ha acogido los argumentos expuestos y repone su resolución primigenia, rectificando su decisión inicial respecto a la admisión o inadmisión de la prueba.

¿Cómo formular correctamente un recurso de reposición? La interposición del recurso de reposición frente a la resolución sobre la admisibilidad o no de la prueba propuesta es oral y se sustancia y se resuelve también oralmente y en el mismo acto, tal como señala el artículo 285.2 de la LEC.

Para que nuestro recurso tenga visos de prosperar, al menos, deberá ser correctamente formulado, pues, en caso contrario, será inadmitido por el Juzgador, al no cumplir con los requisitos legalmente exigidos.

Es por ello que, a la hora de su formulación, debe invocarse tanto el artículo 285.2 de la LEC, regulador de este concreto remedio frente a resoluciones sobre admisión o inadmisión de prueba, como el precepto que se entienda infringido por la resolución objeto de recurso.

Este último requisito resulta fundamental para la admisión y, por tanto, para el eventual éxito de nuestro recurso. Y es que no puede perderse nunca de vista que nos encontramos ante un “verdadero” recurso de reposición, cuyos requisitos de forma aparecen recogidos en el artículo 452 de la LEC[5], si bien nuestra Ley procesal prescribe, de manera expresa y excepcional, su formulación oral. En consecuencia, siempre y en todo caso, habrá de expresarse la infracción en que la resolución impugnada hubiere incurrido, según el criterio del recurrente.

Es decir, la formulación del recurso de reposición no consiste únicamente en exponer al Juzgador y contraparte las razones o motivos fácticos por los que, a su juicio, la prueba en cuestión debería ser definitivamente admitida (o inadmitida), sino que debe exponer su fundamentación de índole legal.

Habitualmente, la correcta formulación del recurso de reposición suele presentar dificultades, particularmente, a nuestros abogados noveles, quiénes suelen olvidar mencionar el precepto que entiende infringido por la resolución recurrida, bien por los propios nervios del momento, bien por su falta de manejo y conocimiento del articulado de nuestra Ley procesal.

Para tales situaciones “de apuro” se suele invocar la infracción genérica del artículo 24[6] de la Constitución Española, en relación a la indefensión generada, si bien una correcta interposición exigiría la mención del precepto o preceptos, de orden procesal, cuya infracción se han consumado con la resolución ahora objeto de recurso.

A modo de ejemplo, podría alegarse la infracción de lo preceptuado en el artículo 337[7] de la LEC, en el caso de que el Juzgador admitiera la aportación de informe pericial de parte en el propio acto de la audiencia previa o la vulneración del artículo 265.3[8] de la LEC, ante la inadmisión de la prueba documental propuesta por la parte actora, cuya relevancia se haya puesto de manifiesto a raíz de las manifestaciones contenidas en la contestación a la demanda.

¿Qué ocurre tras la interposición oral del recurso de reposición? Una vez formulado el recurso de reposición, el Juez dará traslado del mismo a la contraparte, a fin de que pueda ejercitar su derecho de réplica, bien para oponerse, bien para adherirse a aquél.

Y así, oídas ya todas las partes, será cuando el Juez dicte su resolución oral, en el sentido de estimar o desestimar el recurso.

Si el recurso es estimado, la parte recurrente habrá visto atendidas sus pretensiones y el Juzgador repondrá su anterior resolución en el sentido interesado.

Si, por el contrario, el recurso fuere desestimado por Su Señoría, la parte recurrente sólo podrá formular protesta, al efecto de hacer valer sus derechos en la segunda instancia y ello significará que las alegaciones vertidas no han sido lo suficientemente convincentes como para que el Juzgador modifique su criterio y altere su resolución inicial sobre la admisión o inadmisión de la prueba de la que se trate.

Una vez admitidas, definitivamente, las pruebas pertinentes y útiles conforme al criterio del Juzgador, se procederá a señalar la fecha del juicio, que deberá celebrarse, al menos teóricamente, en el plazo de un mes desde la conclusión de la audiencia, si bien es por todos conocido que el nivel de saturación de asuntos es alto y que dicho plazo puede extenderse más allá de los seis meses.

¿Cómo recurrir en reposición en un procedimiento verbal? Todo lo aquí mencionado en relación a la audiencia previa del procedimiento ordinario resulta extrapolable y aplicable a la vista del juicio verbal, en virtud de lo preceptuado en el artículo 446[9] de la LEC y que presenta idéntica redacción al ya mencionado y comentado artículo 285.2 de la LEC.

No obstante lo anterior, debe tenerse en cuenta que para aquellos procedimientos verbales con una cuantía inferior a 3.000 euros, la protesta carecerá de virtualidad alguna, habida cuenta la limitación prevista en el artículo 455.1[10] de la LEC en relación al derecho a la segunda instancia o recurso de apelación.


 

 

[1] El artículo 414.1 de la LEC, en su tercer párrafo, dispone literalmente: “(…) La audiencia se llevará a cabo, conforme a lo establecido en los artículos siguientes, para intentar un acuerdo o transacción de las partes que ponga fin al proceso, examinar las cuestiones procesales que pudieran obstar a la prosecución de éste y a su terminación mediante sentencia sobre su objeto, fijar con precisión dicho objeto y los extremos, de hecho o de derecho, sobre los que exista controversia entre las partes y, en su caso, proponer y admitir la prueba”.

[2] El artículo 429.1 de la LEC prevé que “(…) La omisión de la presentación de dicho escrito no dará lugar a la inadmisión de la prueba, quedando condicionada ésta a que se presente en el plazo de los dos días siguientes”.

[3] Debe tenerse en cuenta que el referido artículo 284 de la LEC prevé que “cuando, en el juicio ordinario, las partes no dispusieren de algunos datos relativos a dichas personas al proponer la prueba, podrán aportarlos al tribunal dentro de los cinco días siguientes”.

[4] El artículo 285.1 de la LEC señala que “El tribunal resolverá sobre la admisión de cada una de las pruebas que hayan sido propuestas”.

[5] El recurso de reposición se encuentra regulado en los artículos 451 a 454 de la LEC.

[6] El artículo 24 de nuestra Constitución se encuentra incluido dentro del Título I dedicado a los “Derechos y deberes fundamentales”. Su tenor literal dispone: “1.Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión. 2. Asimismo, todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia”.

[7] El artículo 337 de la LEC prevé el anuncio de dictámenes cuando no se puedan aportar con la demanda o con la contestación, en los siguientes términos literales: “1. Si no les fuese posible a las partes aportar dictámenes elaborados por peritos por ellas designados, junto con la demanda o contestación, expresarán en una u otra los dictámenes de que, en su caso, pretendan valerse, que habrán de aportar, para su traslado a la parte contraria, en cuanto dispongan de ellos, y en todo caso cinco días antes de iniciarse la audiencia previa al juicio ordinario o de la vista en el verbal”.

[8] El artículo 265.3 de la LEC recoge una excepción al principio de preclusión, recogido en el artículo 136 de la LEC, al disponer: “No obstante lo dispuesto en los apartados anteriores, el actor podrá presentar en la audiencia previa al juicio, o en la vista del juicio verbal, los documentos, medios, instrumentos, dictámenes e informes, relativos al fondo del asunto, cuyo interés o relevancia sólo se ponga de manifiesto a consecuencia de alegaciones efectuadas por el demandado en la contestación a la demanda”.

[9] El tenor literal del mencionado artículo 446 de la LEC, titulado “Resoluciones sobre la prueba y recursos” es el que se reproduce a continuación: “Contra las resoluciones del tribunal sobre admisión o inadmisión de pruebas sólo cabrá recurso de reposición, que se sustanciará y resolverá en el acto, y si se desestimare, la parte podrá formular protesta a efecto de hacer valer sus derechos, en su caso, en la segunda instancia”.

[10] El artículo 455.1 de la LEC limita el derecho a recurrir en apelación en los juicios verbales de importe inferior a 3.000 euros, en los siguientes términos literales: “Las sentencias dictadas en toda clase de juicio, los autos definitivos y aquéllos otros que la ley expresamente señale, serán apelables, con excepción de las sentencias dictadas en los juicios verbales por razón de la cuantía cuando ésta no supere los 3.000 euros”.


Este documento es una recopilación de información jurídica elaborada por B2B CORPORACION que no constituye opinión ni asesoramiento legal alguno.

Los derechos de propiedad intelectual son propiedad de B2B CORPORACION. Queda prohibida su reproducción en cualquier medio, distribución, cesión o cualquier otro tipo de utilización, total o parcial, sin la previa autorización de B2B CORPORACION.

CompartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn


Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Al pulsar Acepto consiente dichas cookies. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en. Más información

ACEPTAR
Aviso de cookies